Foto: Volodímir Zelenski/Vladímir Putin | Wikimedia Commons.
Ucrania y Rusia anunciaron por separado regímenes de alto el fuego temporales en torno al 9 de mayo, fecha en que Moscú celebra el Día de la Victoria sobre la Alemania nazi. Sin embargo, los combates continuaron en múltiples frentes y la desconfianza entre ambas partes mantiene en duda la efectividad real de las pausas anunciadas.
El Ministerio de Defensa de Rusia declaró unilateralmente una tregua para los días 8 y 9 de mayo, por orden del presidente Vladimir Putin, en conmemoración del 81 aniversario de la victoria soviética en la Segunda Guerra Mundial. Moscú expresó su esperanza de que Ucrania respetara la iniciativa y advirtió que, en caso de que las fuerzas ucranianas intentaran interrumpir el desfile del 9 de mayo en la Plaza Roja de Moscú, las fuerzas armadas rusas lanzarían un ataque masivo de misiles contra el centro de Kiev.
En respuesta, el presidente ucraniano Volodimir Zelensky propuso adelantar el inicio del cese de hostilidades a la medianoche del 5 al 6 de mayo, buscando extender el periodo de silencio más allá de los dos días anunciados por Moscú. “Creemos que la vida humana es incomparablemente más valiosa que la celebración de cualquier aniversario. En este sentido, anunciamos un régimen de silencio a partir de las 00:00 horas de la noche del 5 al 6 de mayo. Actuaremos de forma recíproca a partir de ese momento”, declaró Zelensky. El mandatario ucraniano aclaró que Kiev no había recibido ningún llamamiento oficial de Rusia sobre las condiciones del cese de hostilidades y que la propuesta ucraniana responde a una iniciativa propia. De respetarse ambas treguas, el conflicto podría registrar hasta cuatro días consecutivos sin combates activos.
El desfile sin armas pesadas
Zelensky señaló en la Cumbre de la Comunidad Política Europea, celebrada en Ereván, Armenia, que Rusia planea celebrar por primera vez en décadas un desfile del 9 de mayo en la Plaza Roja sin exhibición de equipamiento militar pesado. El mandatario atribuyó esta decisión al temor de Moscú ante posibles ataques de drones ucranianos sobre la capital rusa. Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso advirtió a la población de Kiev y a las embajadas acreditadas en la capital ucraniana sobre la necesidad de alejarse del centro de la ciudad como medida de precaución ante eventuales represalias.
Rusia pierde terreno en abril
En el plano militar, el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) publicó un análisis en el que señala que, por primera vez desde la contraofensiva ucraniana del verano de 2023, Rusia perdió más territorio del que logró conquistar durante el mes de abril. Entre marzo y abril, el ejército ruso perdió el control de cerca de 120 kilómetros cuadrados, mientras que las fuerzas ucranianas avanzaron en las regiones de Zaporizhzhia, Kharkiv y Donetsk. Actualmente, Rusia mantiene bajo control algo más del 19% del territorio ucraniano, incluyendo la totalidad de Crimea y partes de Donetsk y Lugansk que ya estaban en manos rusas o separatistas antes de la invasión de 2022. El ISW advirtió que la disminución de la capacidad de avance rusa podría estar vinculada también a factores estacionales.
Contexto
El conflicto entre Rusia y Ucrania se encuentra en su quinto año desde la invasión a gran escala de febrero de 2022. Las negociaciones de paz impulsadas por la administración Trump siguen bloqueadas, en parte debido a que la atención diplomática internacional está concentrada en el conflicto entre Estados Unidos e Irán. Ucrania ha expresado su preocupación ante la posibilidad de que Washington reduzca su apoyo militar al país en el periodo previo a las elecciones legislativas estadounidenses de 2028. El Departamento de Estado de EE.UU. aprobó recientemente la posible venta a Ucrania de más de 1,500 bombas JDAM de mayor alcance por un valor de 373 millones de dólares.
