
La Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS) de Chihuahua mantiene, desde 2023, un convenio hídrico con Israel firmado con el Ministerio de Relaciones Exteriores de ese país, a través de su Agencia de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Mashav). El convenio, vigente hasta 2027, ha sido cuestionado por el colectivo Salvemos los Cerros de Chihuahua, que denuncia que nunca fue registrado ante la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ni ante la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Amexcid), lo que a su juicio viola la Ley sobre la Celebración de Tratados.
El convenio hídrico con Israel, firmado en 2023
El plan de cooperación se firmó el 23 de febrero de 2023 y fue dado a conocer mediante un comunicado conjunto del gobierno de Chihuahua y la embajada de Israel el 2 de marzo de ese año. La firma estuvo a cargo del director ejecutivo de la JCAS, Mario Mata Carrasco, y el embajador de Israel en México, Zvi Tal. Como testigos participaron el presidente municipal de Delicias, Jesús Alberto Valenciano García, y el director ejecutivo de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) de Chihuahua, Alan Jesús Falomir Sáenz.
Según el comunicado oficial del gobierno estatal, el convenio busca facilitar la transferencia de tecnología israelí para el diseño, construcción y mantenimiento de sistemas hídricos en situaciones de crisis, así como impulsar el riego eficiente y la educación en el uso del agua. El gobierno estatal ha destacado la experiencia de Israel en el reciclaje y desalinización de agua como justificación técnica de la cooperación.
La denuncia de irregularidad
El colectivo Salvemos los Cerros de Chihuahua sostiene que el acuerdo nunca fue registrado ante las instancias federales correspondientes. De acuerdo con el grupo, un oficio de la unidad de transparencia de la SRE, emitido en respuesta a una solicitud ciudadana, concluye que no se localizaron instrumentos jurídicos celebrados entre Israel y el estado de Chihuahua tras una búsqueda exhaustiva.
Luis Andrés Rivera Levario, vocero del colectivo, señaló en entrevista que el convenio resulta contradictorio: mientras habla de mejorar el riego agrícola, la propia JCAS solo tiene atribuciones sobre el uso urbano del agua, ya que el riego corresponde a la Comisión Nacional del Agua (Conagua). El colectivo también ha expresado preocupación por que la cooperación favorezca la sobreexplotation de acuíferos en una entidad con estrés hídrico severo.
Mata Carrasco ha calificado las críticas al convenio de infundadas y ha rechazado cualquier trasfondo político o militar en la cooperación, argumentando que su único propósito es el acceso a tecnología israelí para el manejo del agua.
Lo que sigue
Hasta el momento, la JCAS no ha reportado públicamente resultados o proyectos concretos derivados del convenio, pese a que ya transcurrió más de la mitad de su vigencia. La discrepancia entre la postura de la SRE y la del gobierno estatal sobre el registro del acuerdo permanece sin resolverse.
