
El juicio por terrorismo del Jueves Negro incorporó el testimonio sobre la muerte de una joven de 18 años que acudía a su primera entrevista de trabajo y de la empleada que la entrevistaba
Janeth de Santiago Castro tenía 18 años y había llegado a Ciudad Juárez apenas el 10 de agosto de 2022, un día antes del “Jueves Negro”, buscando una nueva oportunidad de vida. Al día siguiente acudió a su primera entrevista de trabajo, en la tienda Rapiditos Bip Bip de la colonia Juárez Nuevo. La atendía María del Refugio Gómez Ramírez, empleada con 17 años de experiencia en la empresa. Ninguna de las dos tenía relación alguna con la ola de violencia que esa tarde sacudía la ciudad. Ambas murieron cuando dos hombres armados irrumpieron en el establecimiento y lanzaron una bomba molotov.
El testimonio se incorporó este miércoles 22 de julio, quinto día del juicio oral por terrorismo derivado del Jueves Negro, correspondiente a la causa penal 8/2023 que se sigue contra Juan Carlos V. y Jorge Antonio C.B. Según la declaración del esposo de María, incorporada al expediente, él recibió una llamada de su esposa alrededor de las cuatro de la tarde; ella alcanzó a decirle que estaba en medio de una entrevista de trabajo cuando comenzó a entrar humo al establecimiento. La llamada se cortó. Cuando el hombre llegó al lugar, encontró el negocio consumido por el fuego. Vecinos ya habían sacado a Janeth del incendio e intentaban reanimarla sin éxito; después rescataron a María, que tampoco respondió a los esfuerzos de auxilio.
La perito criminalista Imelda de la Peña López relató ante el Tribunal cómo procesó la escena esa misma tarde, documentándola con 60 fotografías que muestran la fachada ennegrecida, el acceso destruido y el interior reducido a cenizas. Durante la proyección de esas imágenes, la propia jueza pidió limitar la exhibición para evitar repetir fotografías donde aparecían las víctimas, privilegiando solo las necesarias para acreditar los hechos.
Las pruebas que sostienen la acusación de terrorismo
Más allá del caso de Janeth y María, la Fiscalía General de la República (FGR) continuó fortaleciendo su teoría de que los ataques del 11 de agosto de 2022 constituyeron actos de terrorismo dirigidos a sembrar miedo entre la población. Entre las pruebas incorporadas ese día destacan reconocimientos de víctimas mediante Cámara de Gesell, dictámenes periciales sobre bombas molotov, análisis balísticos de decenas de casquillos calibre .223 asegurados en distintos puntos de la ciudad, y estudios técnicos que concluyeron que al menos dos camiones de transporte de personal fueron atacados con artefactos incendiarios —uno con daños parciales y otro prácticamente destruido.
Tensión entre la jueza y la defensa
La audiencia del quinto día también estuvo marcada por desacuerdos constantes entre las partes: objeciones, reclamos por la conducción de los interrogatorios y señalamientos de un presunto trato desigual hacia las defensas obligaron a la jueza Victoria Alejandra Espinoza Alaniz a intervenir en repetidas ocasiones para mantener el orden. En uno de los momentos de mayor tensión, respondió a una intervención de la defensa con una frase que marcó la sesión: “No me va a arrebatar la palabra”. También pidió respeto hacia las determinaciones del Tribunal, después de que algunos defensores reaccionaran con expresiones de inconformidad e incluso risas durante la resolución de varias objeciones.
Un proceso que avanza con lentitud
El juicio arrancó el miércoles 15 de julio y, para su cuarto día (lunes 20 de julio), el Ministerio Público había presentado a 40 testigos, cerca de una tercera parte de los 132 admitidos para el proceso. Ese mismo día se conocieron los detalles de otro de los ataques de esa jornada: la muerte de un adolescente identificado como Christian Omar, baleado junto a su padre en un Circle K del bulevar Óscar Flores Sánchez y la calle Salvador Díaz Mirón. El padre sobrevivió; el menor murió mientras era intervenido quirúrgicamente en el Hospital General.
El Jueves Negro
El 11 de agosto de 2022, una riña dentro del Centro de Reinserción Social (Cereso) número 3 derivó en una jornada de ataques armados e incendios en distintos puntos de Ciudad Juárez que mantuvo a la población resguardada durante horas. El conteo oficial inicial de la Fiscalía General del Estado había hablado de 10 personas asesinadas; sin embargo, coberturas del juicio han ubicado el saldo en al menos 11 víctimas mortales, entre ellas cuatro trabajadores de una estación de radio y las dos mujeres del establecimiento Rapiditos Bip Bip. Decenas de negocios fueron incendiados y unidades de transporte público y de personal resultaron atacadas.
A casi cuatro años de los hechos, ninguno de los responsables ha sido sentenciado por la jornada de violencia en su conjunto. El juicio por terrorismo que se sigue contra Juan Carlos V. y Jorge Antonio C.B. es, hasta ahora, el proceso judicial más avanzado de los que se derivaron del Jueves Negro, y uno de los procesos penales más relevantes en materia de seguridad pública en México de los últimos años, al buscar demostrar que los ataques tuvieron como propósito generar terror colectivo y no solo causar daños materiales.
Lo que aún no se sabe
Hasta el cierre de esta nota no se había informado la fecha de la audiencia posterior al quinto día. Tampoco se ha hecho pública la postura de la defensa sobre los testimonios relacionados con las muertes de Janeth de Santiago Castro, María del Refugio Gómez Ramírez y Christian Omar.
